La copa menstrual ha ganado mucho terreno en los últimos años como producto alternativo a compresas y tampones. Por cuestiones de ahorro, medioambientales, por comodidad o por salud, cada una tendrá sus motivos, pero lo cierto es que cada vez más mujeres la utilizan.
Uno de los estudios más recientes sobre la copa menstrual certifica que el 70% de las que la han utilizado la prefieren frente a otros métodos para la menstruación (revista Lancet Public Health). Me incluyo entre esas mujeres.
Por eso, te comparto mis conocimientos sobre la copa menstrual, su uso y colocación.
A lo largo de estos años he tenido ocasión de probar diferentes modelos, pero no todas las copas menstruales que hay en el mercado son iguales…
La copa menstrual es un dispositivo hecho de silicona médica, con forma de campana. Su material es blando y moldeable, y se utiliza durante la menstruación para recoger la sangre. A la hora de adquirir una, fíjate en los sellos médicos ya que debe estar correctamente homologada según la normativa médica europea y española, como el caso de la que recomiendo.
La copa menstrual se coloca en la vagina y se lleva durante varias horas, aproximadamente 8 a 12 horas.
Del uso de la copa menstrual destacaría las siguientes ventajas:
Aunque muchas guías presentan las copas como un producto homogéneo, lo cierto es que existen diferencias importantes en diseño, materiales y forma de uso.
Las copas tradicionales suelen tener:
Sin embargo, en los últimos años han surgido nuevas opciones con diseños más flexibles y adaptables, pensadas para ofrecer mayor comodidad y discreción en el día a día.
Este tipo de evolución en el producto es especialmente interesante para mujeres que buscan una experiencia más natural y menos invasiva.
Antes de elegir una copa menstrual, conviene fijarse en varios factores:
1. Flexibilidad del material
Las copas más blandas suelen ser más cómodas, especialmente si tienes sensibilidad o estás empezando.
2. Sistema de extracción
Algunas copas incorporan tallo, mientras que otras utilizan sistemas más ergonómicos que se adaptan mejor al cuerpo.
3. Talla o adaptabilidad
Muchas marcas ofrecen varias tallas, pero también existen modelos de talla única que se adaptan a diferentes anatomías.
4. Estilo de vida
Si haces deporte, viajas con frecuencia o buscas máxima discreción, el diseño de la copa puede marcar la diferencia.
Esta es una de las dudas más frecuentes.
En general, las copas menstruales tradicionales no están diseñadas para mantener relaciones sexuales con penetración, ya que su forma y el tallo pueden resultar incómodos.
Sin embargo, existen modelos de nueva generación como el recomendado arriba con un diseño más plano y flexible, sin tallo, que sí permiten su uso en este contexto.
Este tipo de copas están pensadas para:
Para muchas mujeres, esto supone un cambio importante en cómo viven su menstruación.
No existe una única opción válida para todas las mujeres.
Si buscas una experiencia más tradicional, puedes optar por copas con tallo y tallas específicas. Yo las probé durante un tiempo y son válidas, pero finalmente me he cambiado a Beppy Cup por comodidad, adaptabilidad y una mayor libertad en el uso diario.